La producción artesanal de la Comunidad Nativa Betel, ubicada en el distrito de Callería, Ucayali, es liderada por Delicia García Tenazoa, junto a un grupo de artesanas herederas del conocimiento tradicional del pueblo shipibo-konibo. Su trabajo se centra principalmente en la textilería, con énfasis en bordados y tejidos que expresan la identidad cultural y la cosmovisión de su comunidad.
Entre sus principales creaciones se encuentran cushmas, faldas, coronas, servilletas y bolsas, elaboradas con materiales como lana, perlé y tren. Cada pieza posee un significado simbólico asociado a la historia, la jerarquía y los roles sociales dentro del pueblo shipibo-konibo. Los bordados incorporan relatos vinculados a la guerra, los caminos, los encuentros y nociones de etnomatemática, evidenciando una lectura cultural del entorno.
El aprendizaje de estas técnicas comienza alrededor de los 10 años y se da en el ámbito familiar, principalmente a través de las abuelas, madres y tías. Más allá de su valor estético, las piezas cumplen funciones simbólicas, como las bolsas que representan jerarquía o las coronas que transmiten confianza y protección. Comercializan sus productos en ferias artesanales, contribuyendo a la preservación del legado cultural y al fortalecimiento del rol de la mujer amazónica.

